Aprender, Aprender y Nunca Practicar, es como Arar, Arar pero NUNCA SEMBRAR...

martes, 10 de mayo de 2011

COMO ELEGIR UNA TELA SEGÚN SU APLICACIÓN

Aunque debido a ciertas modas se llegan a mezclar caprichosamente todo tipo de texturas, generalmente los usos son los siguientes.
- ROPA CASUAL
Para la ropa de casa, como son vestidos, faldas y blusas informales, lo ideal es el algodón, el poliéster o la combinaciones de ambos. Utilice siempre telas frescas que requieran poco cuidado.
- ROPA DEPORTIVA
La mezclilla, el algodón, el poliéster y los tejidos de punto de algodón, son las telas mas comunes para hacer prendas deportivas.
La mezclilla sirve para hacer jeans, faldas, chalecos, jumpers y chamarras, para usarse en reuniones informales o días de campo.
El algodón, el poliéster y las telas que combinan ambas fibras son las ideales para hacer este tipo de prendas.
Emplee tejido de punto de algodón para confeccionar prendas deportivas más gruesas, que conservan el calor del cuerpo durante el ejercicio como playeras, sudaderas y chamarras.
- ROPA SEMIFORMAL
Úsela para la oficina y para las reuniones de día o de tarde. Realice estas prendas con telas de más cuerpo y mejor caída. Si va hacer un traje sastre, utilice telas hechas con lana como el casimir, el tweed, la pana, la gabardina, el paño o la terciopana.
Para hacer blusas y vestidos de día o de tarde, utilice telas de textura sedosa o lanas delgadas, dependiendo del clima. Elija también telas como el lino, la seda combinada con fibras sintéticas, el algodón satinado, el crepé, el piqué y otras telas de apariencia atractiva.
- ROPA FORMAL
Para los vestidos de cóctel y de noche, escoja telas de gasa, chiffón, organiza, crepé de china, terciopelo, georgette, seda, raso, satín, encaje, lamé, tafeta, brocado y fibras sintéticas de fino acabado y estampado llamativo.
- ROPA DE ABRIGO
Aunque la elaboración de prendas como capas, chamarras y abrigos no es recomendable para principiantes, recuerde que éstos se elaboran siempre con telas muy gruesas, hechas con lana, como casimires, tweeds, paños, gabardinas, terciopelo, pana y pieles.

lunes, 9 de mayo de 2011

El ciclo de elaboración de prendas de vestir.

La construcción de una prenda requiere de varias etapas importantes, sin embargo, estas fases pueden variar dependiendo del sistema que se use para su elaboración, los sistemas principales son: el artesanal y el industrial.

El sistema artesanal consiste en la realización de la prenda tomando las medidas directamente de la persona o de un maniquí. Básicamente, en este sistema se confecciona un solo ejemplar del diseño, al cual se le dedica mayor cantidad de tiempo y detalles, por ende los costos de estos vestidos suelen ser más elevados que cuando se elabora en serie o industrialmente.
El sistema industrial se diferencia del artesanal en el tiempo, métodos y costos. El objetivo principal es elaborar la mayor cantidad de prendas en el menor tiempo posible y con costos mínimos. Se requiere de gran organización para obtener la mejor relación calidad-precio, por lo tanto debe haber coordinación entre el equipo de producción. Por ser éste un sector en continuo desarrollo se requiere de personas que se adapten y abran paso a los cambios tecnológicos y métodos avanzados de producción.


La ropa sirve para protegerse, sobre todo, del clima adverso:


Frío: la ropa facilita la circulación del aire alrededor de la piel y evita por tanto el contacto del aire frío con la piel y la salida del aire recalentado por la piel. Por otra parte, las fibras de los tejidos capturan aire y lo inmovilizan; este aire capturado tiene una mala conductividad térmica (este hecho también se explota en las ventanas de doble cristal).
Sol intenso: Los tejidos claros evitan la radiación ultravioleta y las quemaduras en la piel, y por tanto protegen del calor.
Precipitación: (lluvia, nieve) etc: Algunos tejidos, llamados impermeables, impiden el contacto del agua con la piel. El agua es un muy buen absorbente térmico, y el agua fría de lluvia o de la nieve provoca un enfriamiento importante de la persona.
También se utiliza por motivos de pudor. En numerosas culturas, está mal visto mostrar el cuerpo y particularmente los genitales. La ropa sirve para ocultar los genitales y las reacciones primarias e instintivas como la erección del pene.

En el entorno laboral (construcción, fábricas, laboratorios, ...) a veces hace falta ropa especial que proteja de condiciones extremas, tanto al portador como al entorno.

Historia de la Moda

A fin de crear un determinado estilo, los diseñadores se valen de cinco
elementos básicos: el color, la forma, la caída, la textura y el equilibrio
de la prenda (esto incluye todos los rasgos de la prenda que embellecen
la silueta). Las opciones que ofrecen estos cinco factores a los
diseñadores y modistos se ha visto reflejada a lo largo de los siglos.
En el antiguo Egipcio, por ejemplo, se producía lino, un tejido ideal
para los climas cálidos y que gozaba de gran popularidad. Como resultaba
difícil teñir, solía ser blanco, color que obtenían mediante un proceso de
blanqueado. Los egipcios hacían pliegues en la tela para crear prendas
con agradable drapeado y forma. Así nació uno de los estilos más duraderos
de la historia. En el siglo primero de la era común ya se disponía de distintos
tejidos y colores. Los romanos acaudalados importaban seda de la India o de
China. El transporte encarecía tanto la tela que se vendía al mismo precio del oro.

viernes, 6 de mayo de 2011

confeccion ropa por primera vez

Para empezar, necesitas saber qué quieres hacer. Una vez decidido y escogida la tela, debes tener en cuenta la cantidad que hará falta para el modelo deseado, no vaya a ser que te quedes a medias. Reúne los materiales necesarios y hazte con un rincón limpio y bien iluminado para trabajar.
Coloca los patrones sobre la tela doblada –piensa que cada patrón suele representar la mitad de una pieza-, según la dirección del hilo (indicada por una flecha en la mayoría de patrones comerciales). Si estás tomando el modelo de una revista de patrones, fíjate en las indicaciones que ofrecen. Sujeta con alfileres a la tela los patrones de papel que has copiado. ¡Acuérdate de dejar un margen de 1,5 cm alrededor de cada pieza y unos 4 cm más para el dobladillo!
Con tiza, o con papel carbón de sastre y una ruedecilla, marca las líneas de los patrones en la tela con tanta exactitud como te sea posible. Usa un color que contraste con la tela, para que se vea. Corta no por las líneas sino dejando los márgenes de que hemos hablado.
No quites aún los alfileres. Ahora debes marcar cada pieza con una bastilla larga, dejando el hilo flojo entre puntada y puntada. No olvides las pinzas y demás marcas. Cuando termines, quita los alfileres, separa las dos capas de tela y corta el hilo por entre ambas. De esta manera quedarán marcadas las líneas de costura con pedacitos de hilo.
Ahora que ya tienes las piezas preparadas, procede a hilvanarlas, o sea a unirlas con hilo de embastar. Empieza por las pinzas, luego las costuras. Deja los ojales, dobladillos y detalles para el final. Cuando tengas la prenda montada, podrás probarla y ver si queda bien. Si es así, ya puedes proceder a rehacer las costuras, que esta vez serán las definitivas. Si hay fallos, te costará poco quitar el hilo embastado para modificar lo que haga falta.